Muy pocas veces vivimos una campaña de desprestigio de los medios comunicación contra un producto de consumo como la que se han sufrido los cigarrillos electrónicos. Desde su aparición, la millonaria industria tabacalera y las autoridades que reciben sus impuestos entendieron que estaban en peligro.
Vapear, vapeo, vapeador son términos que tal vez algún día recogerá la RAE en su diccionario, pero que en todo caso han pasado a formar parte en los últimos tiempos del vocabulario popular.
¿Por qué los que vapeamos insistimos tanto en diferencia fumar de vapear?. Yo diría que porque son dos actos que tienen pocas cosas en común, salvo que uno puede sustituir al otro y alejarnos así de terrenos muy peligrosos para nuestra salud y la de los que nos rodean.