Farmacéuticas Y Cigarrillos Electrónicos | Ivapeo

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  • noviembre 10, 2021

Aunque pueda parecer extraño, las primeras interesadas en vender el cigarrillo electrónico fueron las farmacéuticas. Sin embargo, todo terminó en agua de borrajas debido a una serie de circunstancias. Te describimos a continuación el desarrollo de todo el proceso y cómo se ha llegado a la situación actual.

El cigarrillo electrónico y su eficacia para dejar de fumar

Los estudios realizados por empresas como Novartis, Johnson & Johnson o GSK confirmaban que vapear tiene el mismo efecto que usar parches o chicles de nicotina. Además, teniendo en cuenta que el negocio mueve al año unos 35 000 millones de dólares en todo el mundo, todo comenzaba a encajar.

Así, las empresas del sector se dedicaron a diseñar sus propios dispositivos, tal y como se filtró a la prensa. Una serie de correos internos defendía que se considerase al mencionado tipo de cigarrillo como un medicamento más.

La farmacéutica GSK reconocía, en 2013, que habría que llevar a cabo una regulación al tratarse de un producto que contribuye a mejorar la salud de los fumadores, ayudándolos a reducir su consumo de nicotina.

A esta empresa se unieron las dos anteriores. Al firmar un documento conjunto en el que pedían a la Unión Europea que se procediera al estudio para concretar una regulación específica, que permitiera la venta de cigarrillos en las farmacias.

En 2015, los directivos de GSK reconocían haber diseñado un prototipo de cigarrillo para lanzarlo al mercado tras recibir la luz verde de la Unión Europea, pero no fue posible.

Pfizer y su estrategia

Teniendo en cuenta el posible reparto de la tarta y que su empresa estaba fuera del mismo, Pfizer apostó por ir a la contra. En 2005 se gastó 180 000 euros para establecer en Berlín una oficina que se encargase de convertir en agua de borrajas cualquier intento de vender mods en las farmacias.

La Alianza para la Acción Alemana contra el tabaco (ABNR) reconocía en 2009 haber cobrado de la misma empresa para publicar información falsa sobre los cigarrillos electrónicos. ¿El motivo? Aumentar la venta de Champix, un medicamento patentado por la compañía para dejar de fumar en menos tiempo.

Por si lo anterior fuera poco, en 2019 Pedro Sánchez firmaba un acuerdo con Pfizer para subvencionar este último producto con 30 millones de euros anuales. La campaña del Ministerio de Sanidad contra los vapeadores fue feroz y provocó no pocas suspicacias en el sector.

Las peticiones de explicaciones y de aclaraciones fueron infructuosas, pues el vapeo ayuda a dejar de fumar y a reducir las 52 000 muertes que provoca el tabaco anualmente en España.

Curiosamente, el Gobierno prefirió criticar a los dispositivos electrónicos, pero no al tabaco que vende en los estancos y del que se lleva el 85 % de cada paquete.

La regulación que nunca llega

Ante semejante disparate, Myblu Spain (una sociedad creada por Imperial Brands) ha decidido volver a solicitar que el sector se regule de una vez por todas.

Como bien indican, ha llegado el momento de proteger a los vapeadores con una regulación que se base en las pruebas médicas y en el uso de productos que hayan pasado por un control de calidad. De hecho, se aboga por el uso exclusivo de líquidos originales y no adulterados, así como de cigarrillos electrónicos homologados.

El CDC (Centro para el Control de Enfermedades) de Estados Unidos reconocía que, de las 150 personas hospitalizadas por vapear. Un alto porcentaje reconoce haber usado incorrectamente el cigarrillo electrónico para fumar otro tipo de sustancias que incluyen THC.

Te recordamos que los líquidos para el vapeo solo contienen nicotina y que las sales de nicotina que pueden añadirse son muy fáciles de regular.

El futuro del sector

Por un lado está Pfizer, una de las farmacéuticas más potentes, que consigue que sus productos se vendan con enorme facilidad, y que se consideren casi imprescindibles. Por otro, las empresas que confiaron en el proyecto y terminaron abandonándolo. Y, finalmente, se encuentran las compañías que siguen fabricando dispositivos y líquidos cumpliendo estrictamente con la legislación vigente.

El Gobierno ya ha tomado partido y no va a cambiar su opinión a pesar de los pesares. Las empresas del sector siguen luchando por despejar cualquier duda sobre la salubridad de sus productos. Los usuarios finales tienen claro que vapear es el primer paso para ir fumando cada vez menos hasta dejar el hábito definitivamente.

Nos quedamos con esta última idea. Cualquier empresa o tienda dedicada a la venta de dispositivos electrónicos reconoce que lo que vende contribuye de forma directa a conseguir que una persona deje de fumar progresivamente.

Las sensaciones son similares a las que provoca el cigarrillo convencional. El uso de sabores, ayuda a un proceso más llevadero, y escoger la opción de medir la cantidad de nicotina, es imprescindible para conseguir el objetivo final: dejar de fumar más fácilmente.

Identificar vapear con fumar no deja de ser un equívoco en el que la industria farmacéutica sigue interviniendo de forma activa. De querer venderlos en la farmacia a abandonar la idea por presiones de una gran compañía solo pasaron unos cuatro años.

Lo curioso es que Pfizer se adelantara unos cinco años a la propuesta a la Unión Europea y que comenzara a mover sus hilos para vender un medicamento y conseguir una subvención pagada por todos los contribuyentes.

Si quieres dejar de fumar y convirtiendo el proceso en uno más llevadero, te recomendamos que apuestes por los cigarrillos electrónicos. En cuestión de semanas conseguirás dejar la nicotina y comenzar una nueva vida. El vapeo es el primer paso hacia la recuperación de tu estado de salud.

Esperemos haberte aclarado los detalles de una guerra entre dos bandos en la que no siempre se tuvieron en cuenta los beneficios de vapear. La decisión final es siempre tuya. Elige la que mejor encaje con tus necesidades y decide cómo quieres que sea tu estado de salud a partir de ahora.